Como crear la ‘carta-menú’ perfecta

Como crear la ‘carta-menú’ perfecta

  • Sábado, 23 Marzo, 2019 - 08:00
  • gastronomia7islas.com
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Una carta menú para el restaurante, es sinónimo de  tarjeta de presentación de su trabajo en la cocina. La persona que lo lea se tiene que llevar una buena impresión a primera vista, sin distracciones para buscar los diferentes platos que ofrece el establecimiento.

Siempre ‘menos es más’ y por ello la carta menú debe ser el mejor resumen de nuestro establecimiento: diseño, idea, concepto y creatividad resumida y que con una simple ojeada el cliente sepa dónde se encuentra y en qué tipo de establecimiento está.

Una carta kilométrica es el principal error de un establecimiento. Hay que organizar el menú y simplificarlo para que no sea una locura, si encima la carta está en varios idiomas entonces, apaga y vámonos.

Les damos algunas ideas y consejos básicos en este artículo para un correcto diseño de una carta menú de un restaurante. Muchos pensaran que es una misión casi imposible, otros acudirán a un pergamino para poder poner todo el menú. Pero ¿cómo se debe diseñar una carta menú y no morir en el intento?

Hay que empezar por tener una idea clara de lo que ofrecemos en el restaurante, saber qué platos queremos potenciar, cuáles son más rentables, los complementarios y en qué somos especialistas. Por lo tanto tenemos que empezar por hacer un borrador que recoja estas premisas para lograr que se adapte al diseño y estética de nuestro restaurante.

Una vez que tenemos claro esos aspectos debemos incorporar al diseño los colores que nos representan y que sean acordes con la decoración del restaurante. Rojos y azules eléctricos para comidas rápidas, motivos marineros para pescados, colores burdeos y maderas nobles para carnes, si buscamos elegancia colores tierra y más suaves, así como combinaciones de blanco o negro. Trazos gruesos comidas rápidas, trazos finos comidas más sofisticadas, cuidando los tipos de letras y tipografías para las cartas.

Ordenar de forma lógica las cartas menú, desayunos, almuerzos y cenas; entrantes, verduras, ensaladas, sopas, pastas, carnes, pescados; picoteos, primeros, segundos platos y postres; y para cerrar el diseño reservar un espacio para las bebidas. Incluso crear cartas de postres o de bebidas aparte donde se pueda poner no solo los vinos, sino también añadir el resto de oferta liquida el restaurante (vinos, cervezas, refrescos, licores, combinados, cafés e infusiones, etc.).

Si tienes comida temática o internacional puedes añadiras en la carta en subsecciones que puedan dar una imagen fiel de nuestra oferta culinaria única. Una vez estén todos los elementos debes recoger también una breve descripción de cada plato y sus ingredientes principales, además de alérgenos, extras, cantidades o raciones y precios.

No debemos nunca de olvidar que debe ser siempre visible y legible (con el menú no se adjuntan nunca lupas, ni gafas de aumento). Incluso, a ser posible, que pueda tener fotos profesionales del plato en cuestión para que el cliente lo pueda ver en detalle antes de elegirlo.

No olvidemos nunca tener presente las tendencias del mercado, corrientes y modas que pueden hacer que fidelicemos una clientela con solo tener algunos detalles diferentes. Es por ello que poder ofrecer platos de dietas, sin gluten, helados para diabéticos, menú infantil o vegano puede ser un importante aliciente para fidelizar a los comensales y que decidan volver a repetir por si solos.

Otro aspecto importante es utilizar un lenguaje que sea capaz de sugerir emociones y sensaciones y que los platos de la carta resulten apetitosos a los comensales. Hay mil menús de ‘copia y pega’ y es muy fácil marcar la diferencia con solo hacer una oferta culinaria atractiva para nuestros comensales.

Debemos cuidar siempre todos los detalles y tratar al comensal como nos gustaría que nos trataran. La experiencia gastronómica es el conjunto de sensaciones que percibimos durante la ceremonia de la comida y con esos pequeños detalles marcaremos la diferencia y el cliente salga satisfecho, nos vuelva a elegir y nos recomiende.

La percepción de una buena carta menú que sea correcta, elegante y representativa es la tarjeta de presentación que puede hacer que el resto de la comida ya sea mantener el listón y cumplir con las expectativas de esa primera impresión de la carta.

 

 

 

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