Fibromialgia y alimentación

Fibromialgia y alimentación

  • Lunes, 18 Mayo, 2020 - 08:00
  • Rafael Labhat
  • Nutrición
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La fibromialgia es un síndrome de causa aún desconocida. Se caracteriza por un dolor crónico de los músculos, ligamentos y tendones. También, va acompañada de una fatiga y agotamiento generalizado que, a diferencia de la artritis, no ocasiona hinchazón de las articulaciones.

En general, los pacientes de fibromialgia presentan un aspecto saludable -cosa que dificulta su valoración-. Sólo el estudio detallado de sus músculos indicará las zonas extremadamente sensibles al tacto llamadas puntos hipersensibles.

Los síntomas de la fibromialgia se parecen a los de otras enfermedades como el lupus sistémico, enfermedades de la tiroides, síndrome de agotamiento crónico y otros.

Es imprescindible descartar éstas antes de un diagnostico fiable de fibromialgia y su posterior tratamiento.

Fibromialgia y alimentación

Una dieta rica en vegetales, rica en  potasio, zinc, silicio y selenio y pobre en grasas y proteínas de origen animal ayuda a mantener los músculos y los tendones en buen estado y pueden ayudar a disminuir la sensación de dolor.

Los enfermos de fibromialgia deben aportar una ingesta suficiente de calcio a través de la alimentación e incluso a través de complementos ya que una baja concentración de este elemento en sangre es responsable de la aparición de espasmos musculares.

Reglas más importantes en combinaciones alimenticias

• Es importante comer proteínas concentradas como la carne, pescado, huevos y queso por separado de almidones concentrados como el pan, las papas y el arroz.
• Evita los postres dulces, ricos en almidón, así como las frutas también, después de grandes comidas de proteínas o carbohidratos. Se ha sabido durante mucho tiempo que la fruta no se combina bien con otros alimentos
• Eliminar la leche pasteurizada y homogeneizada por completo de la dieta.

Consejos para una alimentación saludable

• No saltarse ninguna comida ni “picar” entre horas.
• Comer en un ambiente relajado y sin prisas, masticando adecuadamente.
• Aumentar el aporte de fibra alimentaria a través del consumo de un mínimo de 5 raciones de verduras y frutas (en caso de diarrea seguir dieta astringente
• Optar por carnes blancas (pollo, pavo, conejo) y pescados (mínimo dos veces a la semana pescado azul).
• Reducir el aporte de azúcares refinados presentes en caramelos, pasteles, azúcar de mesa, bebidas azucaradas, etc
• Utilizar como fuente principal de grasas el aceite de oliva y de semillas.
• Beber suficientes líquidos entre infusiones y agua
• Realizar ejercicio físico moderado y adaptado, tipo Tai-Chi, Pilates, andar, paseos en bicicleta, etc.

Recuerde:
 
Estos son simples consejos y sugerencias basados en mi experiencia profesional. No deje de acudir a su profesional médico o naturópata de confianza, para que le trate personalmente.

Más información en www.trofodiet.com - Artículo extraido con autorización de sus propietarios.

 

 

 

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