Día Mundial de la Pasta

Día Mundial de la Pasta

  • Viernes, 25 Octubre, 2019 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz - Nutricionista
  • Nutrición
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Desde 1995 se celebra cada 25 de octubre el Día Mundial de la Pasta, coincidiendo con la celebración del primer congreso mundial de pasta celebrado en Nápoles ese año.

La pasta elaborada principalmente con harina, agua, sal y huevo, en sus más de 600 formas es uno de los productos más completos por sus propiedades nutritivas, energéticas y económicas.

Sus orígenes se atribuyen al tiempo de los romanos, cuando en su expansión por el resto del mundo usaban este alimento en sus desplazamientos por su mejor conservación y versatilidad.

En 2011, la ONG Intermón Oxfam publicó un informe en 2011 en el que explicaba cómo la comida occidental se había extendido por todo el mundo, de manera que la pasta, además de la pizza y el pollo, se convirtieron en la comida favorita en la mayor parte de los países.

En el mismo estudio se destaca la pasta como la primera de las 10 comidas favoritas a escala global: pasta (9%), seguida por carne (6%), arroz (5%), pizza (5%), pollo (5%), pescado y marisco (4%), verduras (3%), comida china (2%), comida italiana (2%) y comida mexicana (2%).

En España consumimos una media de 5 kilos de pasta al año, según los datos extraídos de la Encuesta de la Organización Internacional de la Pasta (OIP) sobre la industria de este alimento elaborada en octubre de 2012. cifra que está muy por debajo del consumo en otros países europeos.

La buena noticia es que la pasta no engorda. Como cualquier alimento su aporte energético va a depender de factores como la forma de elaboración los ingredientes que utilicemos (bacon y nata vs finas hiervas y tomates cherry), la cantidad consumida etc.

El valor nutricional por 100 gramos solo de pasta cocida es de:

Energía 236 Kcal
Proteínas 15%
Lípidos 10%
Hidratos de carbono 74%

Nota: La cantidad recomendada para una persona adulta es de 70 a 100 gramos al día.
 

ALGUNOS CONSEJOS PARA SU ELABORACIÓN

Para sacar el máximo partido debemos:

Cocinarla "al dente", es decir, retirarla del agua antes de que cumpla su tiempo de cocción, de manera que ofrezca resistencia al morderla y que además de exigirnos más tiempo de masticación, demande más tiempo para digerirse, lo cual implica un menor índice glucémico.

Combinarla con proteínas magras. Con ternera magra, pechuga de pollo, huevo, o queso bajo en grasas puede ser de mucha ayuda para calmar el apetito.

Escoger su versión integral. Así obtenemos más fibra y más tiempo de digestión con lo que la sensación de saciedad será más prolongada.

Combinarla con vegetales varios. Así sumamos fibra y reducir el índice glucémico pero además, agregamos buenos nutrientes y mucho volumen sin demasiadas calorías extra.

Sean macarrones, espaguetis, fusilli, lasaña, tallarines o farfalle, no cabe duda que puede ser desde el alimento más socorrido para los profanos en la cocina con un poco de tomate, hasta una obra de arte elaborada por el chef más destacado.
 

 

 

 

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