No hay ensalada perfecta

No hay ensalada perfecta

  • Lunes, 8 Abril, 2019 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz - Nutricionista
  • Nutrición
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Cada vez somos más los dietistas que informamos sobre la amplia variedad de alimentos a incorporar en nuestros platos, sin que esto suponga un sacrificio. Sólo es cuestión de imaginación y dedicar unos minutos para elaborar las diferentes propuestas.
 
Y es que en la variedad está el gusto.
 
Teniendo en cuenta unos sencillos pasos, podremos disfrutar del sabor de una ensalada cada día sin tener que incluir alimentos exóticos, caros o difíciles de encontrar en cualquier mercado de barrio.
 
En primer lugar tendremos presente las cantidades. 
 
Para una persona adulta la cantidad de ensalada cada día debe ser igual al tamaño de las palmas de sus manos juntas. En general, se apuesta por que 2/3 de la ingesta en el almuerzo se componga de la ensalada, verduras y hortalizas.
 
Con esto saciamos nuestro apetito de una manera más saludable y evitamos además caer en tentaciones menos apropiadas.
 
Se apuesta por un aporte vegetal crudo en el almuerzo, ya que de esta forma se  ayuda al proceso digestivo y cocinadas en cremas, purés o sopas en la cena por el mismo motivo.
 
¿Qué ingredientes usar?
 
La base de nuestra ensalada, debe pasar por casi todos los vegetales de hojas verdes:
 
  • Lechuga, escarola, espinaca, rúcula, canónigos, endivias, berros o coles.
 
Podemos alegrar esa primera base de hojas con algunas hortalizas de temporada según el lugar en el que nos encontremos y la fecha, jugando con los colores para hacer el plato  más apetecible:
 
  • Zanahoria, tomate, pepino, cebolla, maíz, alcachofa, brócoli, apio, palmito…

El toque dulce y más variedad de sabores, fibra, vitaminas y minerales lo aporta la fruta de temporada:
 
  • Aguacates, fresas, albaricoques, cerezas, ciruelas, manzanas, granadas o gajos de mandarina.
 
Llegados a este punto, se puede seguir enriqueciendo la ensalada con proteínas entre las que se aconsejan:
 
  • Legumbres, mariscos, carnes blancas, quesos, huevos o pescado.
 
Si prefiere hidratos de carbono la tendencia habla de utilizar pasta, arroz, cereales o papas.
 
Sea cual sea la elección, el toque final lo aportan los ‘toppings’.
 
  • Especias: curri, comino o cúrcuma.
  • Hiervas: romero, perejil o cilantro.
  • Salsas de soja, tabasco.
  • Frutos secos: almendras crudas o nueces y pipas de girasol o calabaza. 
  • Semillas: de lino o sésamo
  • Encurtidos: aceitunas en cualquiera de sus variedades, alcaparras o pepinillo, etc.
 
Por descontado, el aderezo final debe ser siempre un buen aceite de oliva virgen, amén del vinagre o zumo de cítrico que usted prefiera.
 
Las combinaciones saludables son infinitas. Todo para que consumir ensaladas sea una sorpresa al paladar y no un disgusto o preocupación por saber qué comemos hoy.

 

 

 

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