Por cinco pesetas, tipos de carne

Por cinco pesetas, tipos de carne

  • Lunes, 4 Febrero, 2019 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz - Nutricionista
  • Nutrición
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El código alimentario español denomina como “carne” a la parte comestible de los músculos de los bóvidos, óvidos, suidos, cápridos, équidos y camélidos sanos, sacrificados en condiciones higiénicas.
 
Por extensión, se aplica también a los animales de corral, caza de pelo y pluma y mamíferos marinos.
 
Uno de los primeros descubrimientos culinarios fue que la carne se podía conservar durante bastante tiempo si se reducía el contenido en humedad mediante un proceso de secado, salado o ahumado.
 
De esta manera, se disponía de carne durante todo el año y daba comienzo una nueva era en la que jamones, tocinos y salchichas ocuparían un lugar importante como parte de la alimentación humana.
 
La utilidad y la pobreza se encargaba de que se aprovechara todo el animal, preferentemente, salado y ahumado para que los productos pudieran durar los meses siguientes a la época de matanza.
 
La tradición de aprovechar todo el animal se sigue manteniendo; salchichas y morcillas como cortes baratos, mientras que las partes más selectas se reservan a los procesos de ahumado y curado para la obtención de tocino y jamón.
 
Las grasas retrasan todo el proceso digestivo, dato importante a tener en cuenta si no queremos crear posteriores putrefacciones en nuestros intestinos.
 
Por ello, se recomienda consumir carnes magras y de manera ocasional, siempre acompañadas de una dieta rica en fibras para que acelere el tránsito intestinal.
 
Si se decide a incluir la carne en su dieta habitual tenga en cuenta que:
 
  • Al cocinar cualquier pieza no se debe de lavar nunca.
  • La carne que requiere trinchado debe dejarse reposar durante 15 minutos para que pierda la elasticidad, resultando así más fácil de cortar y favorecer la menor pérdida posible de los jugos.
  • Hay que cortar la carne en una superficie de fácil esterilización, no escurridiza para, posteriormente, recoger el jugo. Además, debemos usar los cubiertos adecuados para ello como, por ejemplo, el tenedor de trinchar.
 
De manera general, las carnes pertenecen al grupo de alimentos ricos en proteína, aunque además estén formadas por otro tipo de sustancias dependiendo de su procedencia.
 
Agua del 60 al 70%
 
Proteínas del 15 al 20 %
 
Grasas del 5 al 28 %
 
Minerales como el sodio, hierro, fósforo, calcio y potasio entre al 1 y 2%
 
Vitaminas A, B1, B2, B5 y B6
 
Y otras sustancias como purinas, creatina, ácido láctico y maltosa.
 
Recuerde siempre mantener los alimentos cárnicos y sus derivados bajo las temperaturas mínimas adecuadas, ya que al romper la cadena de frío puede llegar a ser peligroso y tóxico su consumo.

 

 

 

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