Asamos castañas en la Noche de los Finaos

Asamos castañas en la Noche de los Finaos

  • Lunes, 29 Octubre, 2018 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz - Nutricionista
  • Nutrición
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En los últimos años en nuestros pueblos y ciudades ha ido aumentando en esta época (día de Todos los Santos) la celebración de Halloween en detrimento de nuestra tradicional celebración de la Noche de los Finaos. Sin embargo, en algunos pueblos de las Islas se conserva la tradición de celebrar estas fiestas.
 
La diferencia entre las calabazas de Halloween y las castañas resulta obvia si pensamos en el origen de ambas. España cuenta con una amplia presencia de castaños desde que el Imperio romano fomentó su cultivo y su fruto fue el alimento base de la mayoría de la población durante siglos. Por otro lado, el uso de calabazas en Halloween proviene de Estados Unidos y un excedente de esta verdura a finales del siglo XIX. Cada país tiene un alimento propio al que concede un significado especial y que le otorga un lugar de honor en sus fiestas.
 
En Canarias era habitual que la Noche de los Finaos, que en realidad significa “persona muerta” o “difunto”, las familias se reunieran en torno a un plato de castañas asadas, entre otros, para conversar y celebrar la memoria de las personas fallecidas, reuniones que en muchos casos salían a la calle acompañadas de parrandas. Además, en muchos pueblos de Canarias existieron los ranchos de ánimas, un grupo de personas que se reúne para cantar y tocar con la intención de recaudar dinero con el que costear misas por las almas de los difuntos.
Hoy, día de Finaos, queremos hablarles de las castañas y de todos los nutrientes que nos aportan, pues es un fruto que ha tenido siempre gran importancia en la dieta a lo largo de la historia y diferentes culturas.
 
La castaña (castanea sátiva), es un tipo de fruto seco muy rico en hidratos de carbono que, a diferencia de almendras o nueces, contiene poca cantidad de grasas o proteínas, ideal para apaciguar el hambre en los días más frescos.
 
Las castañas hervidas tienen propiedades astringentes adecuadas para los estómagos irritados por gastritis o úlceras y son recomendables para trastornos intestinales como la diarrea. Para ello, se lavan bien y se les hace un corte con el cuchillo. Se hierven en abundante agua con canela y semillas de hinojo o anís. Una vez bien cocidas e hidratadas, se les quita la cáscara y la piel marrón que las recubre y se trituran hasta formar una masa uniforme. Ingeridas de esa forma tienen un suave efecto astringente ayudando a la mejor absorción por parte de nuestros intestinos. De hecho son comparables en valor nutricional a los cereales integrales, con la ventaja de que, al no estar refinadas o procesadas, contienen todas las vitaminas y fibras intactas.
 
En Tenerife las castañas se consumen asadas, como aperitivo, tanto en los hogares como en quioscos repartidos por las plazas y avenidas durante el otoño. Pero también se utilizan para elaborar mermeladas, dulces o para acompañar deliciosas recetas tradicionales.
 
No cabe duda de que la castaña, antes de que nos llegase la papa del nuevo mundo eran la reina de la cocina y que, a día de hoy, pugnan por conseguir de nuevo ese estatus en nuestra mesa.
 
100 gramos de castañas asadas y sin condimentación nos aportan:
 
 
 
Esta noche disfrutaremos de las típicas castañas asadas con la música de nuestra tierra y las narraciones más terroríficas y propias de estas fechas. Desde aquí, queremos que se potencie y se transmita, sobre todo a los más jóvenes, nuestra cultura y tradiciones para que no se pierdan, a pesar del empuje de otras costumbres anglosajonas, que han llegado para quedarse.

¡Asemos castañas y disfrutemos de la Noche de los Finaos!
 

 

 

 

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