Bacalao en Cuaresma

Bacalao en Cuaresma

  • Lunes, 15 Abril, 2019 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz, Nutricionista
  • Nutrición
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El bacalao es un pescado blanco sumamente adecuado y beneficioso dentro de una dieta variada, saludable y equilibrada, gracias a que es un alimento sano especialmente rico en proteínas de calidad, vitaminas y minerales, y bajo contenido en grasas e hidratos de carbono.
 
El bacalao a pesar de sus muchas propiedades nutritivas, no es uno de los pescados que más se consuman en nuestras islas. Influye el hecho de que prefiera aguas más frías, localizándolos principalmente en el Atlántico Norte. En relación a los meses de temporada en que podemos encontrarlo en la pescadería, destacan sobre todo los meses de diciembre, enero, febrero, marzo, abril y mayo.
 
Sí que es un pescado cuyo consumo en Semana Santa permanece de manera tradicional en algunas comunidades autónomas como la nuestra donde resulta indispensable prepararlo “encebollao” durante estos días.
 
Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, sí que se observa un ligero y continuo ascenso entorno al 6%, de la venta y consumo de esta especie en nuestros mercados desde el año 2013 de manera sucesiva hasta la fecha.
 
Entre sus vitaminas destacan la vitamina A y vitaminas del grupo B (entre ellas el ácido fólico, tan fundamental en nuestros primeros años de vida); y entre los minerales destaca el fósforo, potasio y zinc. Almacena sus reservas de grasa preferentemente en el hígado, empleado para la fabricación de aceite de pescado muy apreciado en los países bálticos y menos conocido por nuestra zona.
 
En comparación con el resto de pescados frescos, el bacalao posee un contenido en sodio elevado (89 miligramos por 100 gramos). Sin embargo, si se compara con otros alimentos ricos en este mineral como los quesos (500-1.000 miligramos por 100 gramos) o las propias conservas de pescado (500-800 miligramos por 100 gramos), se observa que la cantidad de sodio presente en el bacalao no es relevante.
 
El bacalao fresco es un alimento rico en yodo, un mineral que estimula la glándula tiroides y aumenta la combustión de grasas lo que favorece la reducción de colesterol y triglicéridos que acumulamos en nuestro organismo, por otro lado contiene antioxidantes naturales como magnesio, zink y selenio.
 
El Bacalao fresco tiene un alto porcentaje de Omega3 lo que refuerza sus propiedades anti colesterol.
 
El bacalao salado aporta cantidades extraordinarias de sodio -hasta 8.100 miligramos por 100 gramos-, dado que se utiliza la sal como conservante, pero se pueden reducir a la mitad si se pone en remojo. Por tanto, las personas con hipertensión o con problemas de retención de líquidos pueden consumir bacalao fresco, y bacalao salado, siempre y cuando se desale exhaustivamente.
 
Composición por 100 gramos de porción comestible:
 
Calorías             74,4
Proteínas (g)      17,7
Grasas (g)           0,4
Hierro (mg)         0,4
Magnesio (mg)     20
Potasio (mg)       274
Fósforo (mg)      180
Cinc (mg)           0,4
Sodio (mg)          89
B9 o ácido fólico (mcg)             13
B12 o cianocobalamina (mcg)  0,53
Vitamina A (mcg)                     10
Vitamina D (mcg)                    1,3
Vitamina E (mg)                     0,26
 
 

 

 

 

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