Miel de Canarias, mil sabores exclusivos

Miel de Canarias, mil sabores exclusivos

  • Martes, 2 Marzo, 2021 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz, nutricionista
  • Nutrición
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Hay más de 10.000 tipos de abejas y dos grupos principales, las abejas sociales y las solitarias.
 
Las primeras habitan en colmenas y son las responsables de que disfrutemos de la exquisita miel y otros productos como la jalea real con la que alimentan a sus larvas recién puestas o el própolis.
 
Las abejas ya producían miel mucho antes de que la humanidad apareciese sobre la faz de la tierra. Se han encontrado abejas petrificadas en estados geológicos datados antes que los más antiguos restos humanos, o fosilizadas en el ámbar prehistórico. Incluso existen pinturas rupestres que datan del año 7000 a.C. en España donde se ve claramente la representación de la recolección de miel silvestre por parte de individuos armados con palos largos.
 
Desde entonces hasta ahora ha sido el alimento de todo tipo de culturas y razas. La miel no diferencia épocas para derramar sus propiedades. La edad del bronce, Egipto, la cultura mesopotámica, la mitología griega, Roma o Pompeya, India, la antigua medicina china... los conocimientos antiguos llegados hasta nuestros días indican la gran estima que ha tenido la humanidad por el producto del trabajo de este humilde insecto, la abeja.
 
Datos aportados por el Cabildo de Tenerife arrojan datos, somos “La isla del Archipiélago canario con mayor peso en el sector apícola, aglutinando más del 60% de apicultores y del número de colmenas del total de Canarias. En la actualidad hay censados en la isla unos 600 apicultores que manejan una media 14.000 colmenas”. http://www.casadelamiel.org/
 
Las Mieles de Canarias son un producto singular y específico, gracias a lo particular de la flora del archipiélago, lleno de endemismos, que dan lugar a sabores exclusivos, imposibles de encontrar en otras latitudes. Algunas de nuestras mieles tienen a día de hoy otorgados reconocimientos a nivel mundial. Es el caso de “La abeja guanche”, una miel ecológica pionera en la provincia de Las Palmas considerada como una de las mejores mieles del mundo. Sus colmenas están situadas en las cumbres de la isla de Gran Canaria.
 
A nivel general sabemos que en la composición melera entran más de 70 sustancias diferentes variando según distintos factores. Para que el análisis de una miel sea completo hay que tener en cuenta su origen (de llano o montaña), la flor dominante en la zona, sus características organolépticas propias (color, consistencia, sabor, aroma) La suma y el conjunto de sus componentes será lo que nos permita hablar de la calidad en cada caso.
 
Por ello lo más adecuado es hablar en esta ocasión de la composición de las mieles por cada 100 gramos.
 
· 326 Calorías.
· Glúcidos en torno al 75% la miel está mayoritariamente compuesta por glucosa y levulosa que son azúcares simples directamente asimilables por el organismo.
· Sacarosa 5%
· Agua 20%
· Aminoácidos esenciales, ácidos orgánicos, sales minerales y oligoelementos (en distintas proporciones)
- Azufre, fósforo, sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro, cobre, manganeso...
- Todas las vitaminas excepto la A.
- En el polen además encontramos algunas enzimas digestivas y sustancias antibióticas.
 
Los contenidos y el valor exacto de todos los elementos dependen en gran parte de la flor, el terreno, o región a la que pertenezca la colmena.
 
En el caso de nuestras islas podemos presumir de tener las mejores mieles de montaña, perfectas para aliviar los síntomas del catarro común. Mieles de pino, romero, salvia o tilo de distintas tonalidades y que sirven en su mayoría para aliviar problemas en el tracto digestivo y potencia el efecto relajante de las tisanas.
 
Sin lugar a dudas, postres como el frangollo, bienmesabe o la pella de gofio y miel no serían lo mismo sin el dulce sabor de nuestras mieles.
 
 
 
 

 

 

 

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