Alertas alimentarias ¿realidad o bulos?

Alertas alimentarias ¿realidad o bulos?

  • Sábado, 14 Septiembre, 2019 - 08:00
  • gastronomia7islas.com
  • Editorial
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Más allá de la habitual alerta en verano por “salmonelosis”, al ingerir productos con mayonesa en mal estado, debido principalmente a las altas temperaturas, existen otros sobresaltos con los que nos levantamos de un tiempo a esta parte, un día sí y otro también, con la publicación por parte de los medios de comunicación de sucesivas alertas de enfermedades alimentarias sobre productos de consumo que son un auténtico peligro.

Este verano, no han dejado de aparecer alertas muy perjudiciales en pescados, carnes, aves, leches, huevos, etc. ¿Realidad o bulo motivado por modas?

Antes no se publicaban y ahora sí, y resulta extraño pero a la vez una realidad, que la prensa se haga eco de cada pequeño contagio que se produzca en cualquier punto del territorio nacional. Lo podemos observar como una responsabilidad para dar la voz de alarma o una imprudencia sin ni siquiera conocer la dimensión de tal producto contaminado. Pero no debemos descargar toda la culpa en los medios de comunicación ya que las autoridades políticas competentes suelen ser las primeras en dar la voz de alarma con una más que demostrada falta de coordinación sin respetar los protocolos elaborados para estos casos. La rueda de prensa es la principal carrera para ganar/llegar el primero a la meta del protagonismo, dejando en evidencia el trabajo realizado normalmente por los profesionales de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Sí debemos, no obstante, agradecer el trabajo que se realiza desde determinados organismos públicos por controlar lo que antes no se hacía, pero debemos ser cautos, trabajar desde la discreción y en caso de ser un potencial peligro para el resto de los mortales sí que debemos dar la voz de alarma. Y en caso de demostrarse una negligencia que todo el peso de la Ley caiga sobre los culpables.

También nos preguntamos a estas alturas, ¿en qué condiciones están los productos que llegan a la cadena de consumo humano? ¿Debemos estar tranquilos?

Donde está la frontera desde la cual debemos entender que una cosa es información y otra bien distinta es el sensacionalismo. Si hay riesgo para nuestra integridad física e incluso en determinados casos se han producido víctimas, ¿dónde ponemos la frontera desde la cual el objetivo sea salvaguardar a los humanos?

Pasa poco y poco trasciende para todo el volumen de alimentos que mueve el sector. Supongo que será como en la aviación, siendo el medio más seguro que existe, cuando sucede una catástrofe aérea es muy sonada y se sobredimensiona, mientras que la realidad pese al valor de las vidas humanas, es que la seguridad es la que prima en todo momento.

Las cosas que se hacen en el sector alimentación no suele trascender salvo cuando hay alguna incidencia importante. Desde hace muchos años tienen trascendencia capital para nuestra salud. Pero la responsabilidad también pasa por nosotros, cómo manipular los alimentos y cómo se consume.

La AECOSAN recomienda en su propia página web que “los consumidores deben realizar un consumo responsable de los complementos alimenticios. Los consumidores son responsables de su propia salud, de atender el consejo de los médicos y otros expertos sanitarios, así como de seguir las instrucciones de uso y las advertencias del etiquetado de los productos”.

Queda todo dicho y avisado en esta advertencia…

 

 

 

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